Shitposting: el humor distorsionado que no entenderán tus padres

Los shitpostings se pasean indistintamente por nuestros timelines. Para algunas personas pasan desapercibidos o sin alcanzar a su comprensión, pero también existen aquellos a quienes verdaderamente les fascina el fenómeno.

Últimamente se habla mucho y contundentemente acerca de los límites del humor, como si se tratara de algo con principio y final, como si hubiese una guía que dictaminase qué es y qué no es (y eso que algún juez parece poseerla). Es algo que en pleno siglo XXI, según a qué temas se relacione, ha propiciado auténticos debates a la hora del almuerzo de los que mejor evitar antes de atrincherarse uno entre platos, vasos y servilletas. Bien, pues si la ley ha alcanzado unos tuits haciendo chistes sobre Carrero Blanco por parecerle, digamos, extremos, Dios nos salve de que no alcance un shitposting: eso sí que puede llegar a ser extremo — aunque de otro modo.

Un shitposting no te causará una bronca con tus padres: les queda lejos, no lo entenderían. Puestos a generalizar, seguramente ni sepan qué es. Los adultos entre 45 y 64 años se contemplan como partícipes del renacer tecnológico que ha supuesto Internet, de hecho, resultan contar con una puntuación bastante alta en cuanto a su índice de afiliación en redes sociales: suponen un 24% en Facebook, un 18% en Twitter e incluso un 12% en Instagram (datos de Global Web Index). Pero aun así, este nuevo fenómeno parece resultar exclusivo al joven milénico medio, al nativo digital que levemente supo de cachivaches analógicos en su día.

Hoy se conoce por shitposting (ahora sí: “publicación basura” o “publicar mierda”) a aquel espacio en Internet (comúnmente, grupos y páginas de Facebook) que está plenamente dedicado a la publicación constante y aleatoria de memes vinculados a un tema concreto y, supuestamente, acotado — aunque probablemente todo se tuerza y acabe derivando hasta los confines del tema en cuestión. En un primer momento, el término respondía a la denominación que en la jerga de Internet se le daba a los comentarios improcedentes, provocadores, ajenos a la materia o que pretendían descarriar el tema troncal de los hilos de aquellos foros de los primeros 2000; algo así como un trol con más ganas de pasarlo bien y dar la lata que de hacer daño.

Desde entonces, esta clase de conductas han consumado —además de expulsiones de esos foros, hoy, fosilizados en la red— un nuevo tipo de humor y una completa comunidad expresamente dedicada a la publicación basura, sin mayor pretensión que la de enlazar post tras post el absurdo extremo. De primeras, sin saber a qué se enfrenta uno, puede ser tremendamente complejo digerir un shitposting hasta el punto de encontrarle sentido —si lo hay— y hallar la suerte de retruécano humorístico que esconden en intención las publicaciones de sus usuarios. La cultura popular, Internet y su vasto espectro de referencialidad como campo de batalla, una lógica ridícula y la constante vuelta de tuerca dan vida a una nueva manera de hacer gracia y provocar más que una carcajada simplona, a pesar de que sea difícil desgranar el motivo de la risa de primeras.

Meme de la serie ‘The Big Bang Theory’. Durante una temporada la publicación basura de moda —que llegó a ser realmente retorcida (‘Dank Memes’)— tuvo que ver con la serie estadounidense de CBS.

Como en todo, existen grados. En España reluce un humor un tanto particular de la mano de los shitpostings que se aleja de lo retorcido, es más básico, nace del meme banal, busca en su grotesca simplicidad la complicidad del resto de usuarios. Esta fórmula triunfa en Facebook, por ejemplo, en el grupo público Aquí No Hay Quién Viva SHITPOSTING (casi 13.400 miembros) y la página Andalusian Shitposting (sobre los 10.000 seguidores). El primero gira temáticamente en torno a la exitosa serie de Antena 3 ‘Aquí no hay quien viva’ (emitida desde finales de verano de 2003 hasta julio de 2006) y el segundo se acerca a los tópicos sobre los andaluces desde una trinchera despojada de los clásicos chistes rancios. Es más, los habitual es encontrarse con memes a modo de metachistes acerca de la cuestión de los tópicos más manidos y estereotipados.

Meme de ‘Andalusian Shitposting’. Todo se publica en un inglés más que deficiente que a su vez intercala palabras escritas fonéticamente con acento andaluz.

Como prueba de la volatilidad y elasticidad del humor en el universo del shitposting, así como su fugaz evolución, se puede reseñar la aparición consecutiva de Glorious Andalusian Emirates memes (comunidad dedicada a postear memes sobre la grandeza de Al-Andalus y sus califatos), el ya mencionado Andalusian Shitposting y Memes de Canal Sur (publicación basura que guarda exclusividad con los memes surgidos a raíz de la programación de la televisión autónoma andaluza). Otro de los grandes favoritos en Facebook, aunque no de los más conocidos, es La misma foto de Pepe Viyuela todos los días, que, como reza, publica exactamente la misma foto del actor cada día de la semana desde hace prácticamente tres meses.

Meme de ‘La misma foto de Pepe Viyuela todos los días’.

El meme de shitposting ha llegado a un punto de actualización al cual cada semana existen varios nuevos en torno a cualquier hecho destacable del día a día o cualquier mísera chorrada (la que sea). El meme se disloca y se retuerce a base de publicaciones basura hasta sacarle las entrañas: unos acaban desapareciendo entre las profundidades de la red en una especie de selección natural cíclica que Internet perpetúa mientras otros persisten, se recuerdan y resucitan. Por ejemplo, aquel meme que proponía llevar puestos unos pantalones de una u otra manera: la broma se alargó hasta pervertir al extremo las posibilidades; una vez agotadas, el meme de los pantalones acabó en un perro vistiendo los pantalones de maneras imposibles y surreales. Pasada la prueba otra vez, el meme de los pantalones renació vistiendo, esta vez, a un perro disfrazado de Mario Bros. Y así hasta el infinito. Meses más tarde, el meme de los pantalones volvió a verse, en esta ocasión, transformado en metameme vistiendo las manos del meme, entonces de moda, llamado how italians.

‘How italians’ meme e ‘if a… wore pants’ meme.

La fugacidad del shitposting funciona como un reflejo más que nítido del siglo XXI: una curiosa paradoja millennial reducida por completo al absurdo. Es el reconocimiento por excelencia a la reacción risueña y somnolienta hacia los cúmulos de información por parte de una sociedad a veces poco profunda, insensibilizada a cualquier estímulo. Acelerada, que actúa por inercia y a la que, con razón, le cuesta leer entre líneas un blanco sobre blanco ante el cual es mejor lanzar una carcajada se comprenda o no. Es normal que tus padres no lo entiendan, es que no tiene sentido.

Sixto Martín Written by:

Escribo canciones en The Loud Residents, destruyo otras en Los Redrum. Entre ensayo y concierto, estudio Filología Hispánica y de vez en cuando me da por escribir.
Me gustan las caras B y los puntos y coma.

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