Proem-Aid y SMH, dos ‘gemelas’ ahora unidas que salvan refugiados en el Mediterráneo

Es un Ocho apellidos vascos de la solidaridad: dos ONG que nacieron de forma simultánea en el País Vasco y Andalucía se han unido para fletar un barco y salvar a los migrantes que se lanzan al Mare Nostrum. Pretenden conseguir 250.000 euros con un crowdfunding.

Unas 500 personas han naufragado frente a las costas libias el mismo día que los equipos de rescate de refugiados en el Mediterráneo coordinan el salvamento de 1.800 seres humanos en la misma zona. No es una forma de hablar ni una exageración, todo ocurrió el 24 de mayo. Dos días después volvió a repetirse: 2.100 rescatados y al menos una treintena de cadáveres recuperados. Es una barbarie, una tragedia que parece no tener límite… ¿o sí? ¿Hay algo que se pueda hacer? Hay quien, ante esto, muestra simple indiferencia, quien casi se alegra… y quien decide hacer todo lo que esté en su mano. En este último grupo se encuentran aquellos que donan dinero a organizaciones humanitarias, pero también (y especialmente), los que forman parte de estos organismos.

“Llega un día que no puedes más y decides salir de tu zona de confort”. Quien habla es Onio Reina, presidente de la ONG sevillana Proem-Aid. Su relato es estremecedor: año 2015, todos los medios hablan de la crisis de refugiados que llegan a Grecia y siguen su camino a pie hasta el norte de Europa. Decide moverse y empieza a contactar con diversas asociaciones… pero en ninguna encaja. “Estaba demasiado frustrado como para dejar que esa energía se disipara”, cuenta. ¿Solución? Ponerse de acuerdo con compañeros y amigos… y crear su propia ONG, con la que llevan desde entonces yendo a la isla helena de Lesbos a ayudar.

Proem-Aid durante un salvamento. Foto: Ignacio Gil (Proem-Aid)

La gracia de todo esto es que, prácticamente al mismo tiempo, unos cuantos kilómetros al norte, estaba ocurriendo justo lo mismo: nacía Salvamento Marítimo Humanitario (SMH) en Gipuzkoa, una ONG ‘gemela’ que decidió marcharse a la isla de Quíos a salvar a personas. Y, casi dos años después, el momento de la sinergia ha llegado. Es un Ocho apellidos vascos (o un Allí abajo) pero solidario: la sevillana Proem-Aid se ha unido a la guipuzcoana SMH para poner en marcha la campaña MaydayTerráneo. Proyeto AitaMari. ¿El objetivo? Reforzar el rescate de inmigrantes en el Mediterráneo. Necesitan fletar un barco, y por eso piden ayuda para lograr los 250.000 euros que les costará navegar durante los cuatro peores meses del año (de julio a octubre, cuando se esperan más personas jugándose la vida en el agua).

La unión hace la fuerza, también en el Mediterráneo

Son dos organizaciones casi desconocidas. Íñigo Gutiérrez, secretario de SMH, reconoce que se han centrado más en ayudar que en mostrar al mundo su trabajo, y los sevillanos son recordados por ser los bomberos detenidos en Grecia a principios de 2016… pero después volvió el silencio.

SMH trabaja en la isla griega de Quíos. Foto de la ONG.

Precisamente es por esto que estas dos ONG se han unido: son como dos ‘David’ en un mundo lleno de ‘Goliats’, como dos gemelos separados al nacer. Un par de asociaciones pequeñitas con una filosofía de trabajo similar que se unen buscando hacer más. Estar donde más se les necesita: las dos seguirán en ‘sus’ islas griegas, pero ahora sienten que hacen falta en el Mediterráneo, “donde está el problema gordo”, sintetiza Reina. Ya lo tienen casi todo: los voluntarios (SMH llega a mover a más de un centenar) y los conocimientos (todos son profesionales acuáticos y sanitarios). Les falta el dinero.

Fletar un barco en el Mediterráneo no es barato: ellos necesitan 250.000 euros, 62.500 por cada mes en el mar de los horrores. El secretario de SMH explica que este dinero se destinará principalmente al alquiler de la nave, la gasolina y la comida de la tripulación, compuesta casi en su totalidad por voluntarios.

Si estas dos ONG ya están prestando ayuda en Grecia (SMH ahora mismo sólo dispone de un representante en la isla por problemas burocráticos con el país heleno), ¿por qué lanzar otro proyecto paralelo en el Mediterráneo central? La magnitud de lo de Libia es de tal calibre que necesita respuestas eficaces”, sentencia al respecto Gutiérrez. Reina, además, pone el dedo en la llaga: “Llevamos tres años y así y no pinta que vaya a arreglarse”. En resumen: en la zona hay barcos, pero no dan abasto… y ellos son profesionales capacitados para ayudar: las dos ONG están compuestas mayoritariamente por equipos de rescate: patrones de barco, socorristas, bomberos, sanitarios. No hacen falta más personas en los barcos, hacen falta más barcos para atender esa necesidad”, zanja el representante de Proem-Aid.

La ‘chispa’ que lo enciende todo

Reina recuerda el motivo que les hizo virar el rumbo: hace cosa de un mes, un navío alemán lanzó una petición de ayuda: llevaba 400 rescatados a bordo (con lo que su estabilidad “estaba comprometida”) y había 400 personas más en el mar. Nadie pudo acudir porque el resto de barcos estaban igual. Tuvieron que ir a Libia a soltar a gente y volver porque habían dejado otras tantas en el agua. Ante esa situación volvemos a reaccionar”, relata al otro lado del teléfono.

SMH está compuesta por profesionales expertos en salvamento. Foto de la ONG.

Y lo hicieron. Ahora ambas ONG han lanzado una campaña de crowdfunding y diversas iniciativas (un libro infantil, eventos solidarios…) con las que confían en alcanzar el dinero que les permita llegar al mar. “Se nos van ocurriendo cosillas, aunque es duro echarte a la calle a pedir dinero cuando ya los medios de comunicación no hacen eco de lo que está pasando, al menos de todo”, lamenta Reina. Su tarea no es barata.

Buscan un barco de trabajo (“un mejillonero, un pesquero, un remolcador…”) y el alquiler no baja de los 1.500 euros diarios. Por eso también apelan a la solidaridad de los ciudadanos: “Si alguien quiere dar una vida útil a un barco en desuso sería ideal, porque el 80% del presupuesto se lo lleva el barco”, lanza Reina.

¿Y si no consiguen el dinero que precisan? La posibilidad está ahí, y estas organizaciones lo saben. Por ello, explican a Remontando que si no logran recaudar lo mínimo que les permita salir al Mediterráneo, lo conseguido será donado a otra ONG de las que operan en la zona y que pase por las mismas dificultades económicas que tienen ellos. Eso sí, matizan: no lograr el objetivo no les quitará su idea. Piensan volver en marzo, cuando, presumiblemente y por desgracia, el tráfico de personas volverá a subir. No hay descanso.

“Los ciudadanos tienen la palabra (y el dinero) aquí. El pueblo tiene el poder. Si nos diéramos cuenta de la capacidad que tenemos para cambiar las cosas, otro gallo cantaría”, sentencia Reina, que apela a la solidaridad de quienes sepan de su labor para poder conseguir su propósito. “Que si alguien salta al mar porque está huyendo, que esto no sea su muerte. Que nadie tenga que perder su vida por huir de un sitio donde se la van a quitar”.

Quienes quieran participar en el crowdfunding pueden hacerlo a través de este enlace. Las ONG también han habilitado el siguiente número de cuenta : ES59 1491 0001 2330 0008 3136.

“Que nadie tenga que perder su vida por huir de un sitio donde se la van a quitar”. Foto: Ignacio Gil (Proem-Aid).
Sofía Ortega Written by:

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