Racismo, misoginia y Forocoches: ¿a qué nos enfrentamos?

Raro es el día en el que en este conocido foro no se ataque a la mujer, al movimiento feminista o se digan barbaridades racistas u homófobas. Podemos tomarlo como un grupo de adolescentes provocadores. A mí, más allá del miedo y del asco, me alarman las semejanzas con un movimiento de extrema derecha que ha apoyado a Trump en su escalada hacia el poder.

Mi primer foro fue Fitipaldis.com. Por entonces solo había Messenger, e Internet parecía un lugar aún más remoto e inexplorado aún si cabe. Millones de páginas a nuestra disposición y, como en la vida real, acudimos como moscas a nuestras zonas de confort: los mismos bares, el mismo súper, las mismas webs. En Fitipaldis, website dedicado a las últimas novedades del rock urbano nacional –Marea, Extremoduro, La Fuga, Platero y tú…–, había un foro donde, como en todos, lo verdaderamente candente estaba en el offtopic, el cajón desastre, donde se hablaba de todo además de música. Tuve la suerte de que la mejor cara del panorama forero nacional fue la que encontré primero: lo peor estaba por llegar.

Yo era quinceañero y estaba creciendo en todos los sentidos. Me estaba forjando una personalidad, unas opiniones y un criterio sobre lo que me rodeaba. Leí muchísimo a jóvenes mayores que yo debatir sobre sociedad, sobre política, sobre economía. Cuando intervenía, desmontaban mis prejuicios con cariño y sin paternalismos. Porque quién no ha tenido prejuicios. Lo recuerdo como un espacio donde, al menos en mi memoria, no llegaba el machismo ni el clasismo. Me tragaba discusiones intensísimas de horas y horas entre un andaluz independentista y un liberal que me generaron conciencia y me abrieron puertas ideológicas. Desvirtualicé a varias de esas personas que, a base de tiempo, se convirtieron en amistades íntimas.

El foro fue decayendo poco a poco, como muchos, a causa del albor de las redes sociales. Estábamos ya en 2010 cuando empecé a dedicarle tiempo a uno de los foros más punteros en el ámbito de los videojuegos, el del conocido portal Meristation. No participaba mucho, pero leía durante horas. Y si bien el foro de Fitipaldis era un lugar donde charlar, donde compartir, donde aprender, el de Meri y su offtopic era un lugar de masculinidad tóxica donde aparecías con tus prejuicios de género y te los confirmaban. ¿Os resulta familiar? Tranquilos, luego hablamos de Forocoches.

Si había que estar durante páginas y páginas tratando a las mujeres como cachos de carne, adelante con eso. Si había que aplicar el famosísimo doble rasero para tratar a una chica de zorra y de puta por acostarse con quien le sale del coño, se aplica sin problema. Y, por supuesto, en estos espacios se fraguó el peligrosísimo concepto de la friendzone, el pagafantismo clásico, que no solo se lamenta con victimismo rancio de los sentimientos no correspondidos, sino que culpabiliza a la mujer de no sentir lo que el forerito de turno quiere que sienta, aludiendo a “es que siempre se van con los peores”, queriendo imponer no solo con quién se acuesta o qué hace con su cuerpo una mujer, sino de quién tiene que enamorarse. Así todo el rato, con la salvedad de que la violencia contra las que ellos llaman feminazis estaba aún en pañales, ya que el movimiento feminista no tenía la visibilidad de ahora ni sus postulados quebraban los privilegios de tanto machote llorón.

No todos los hilos eran así. No me gusta generalizar, pero tampoco hay que estar demasiado avispado para darse cuenta de cuál era el ambiente reinante allí. Estuve años empapándome de ese veneno y es una de las consecuencias por las que me da repelús el término ‘aliado’ feminista. Que lo use quien quiera, a mí me cuesta. Si echas tres horas al día leyendo opiniones, una tras otra, en la que se dibuja a la mujer como un ser inestable, malévolo y manipulador, aunque no participes activamente, algo se te queda. Y gran parte de mi activismo feminista hoy en día no consiste en otra cosa que en deconstruir esa repugnante herencia recibida, que se te queda en el subconsciente como una mancha de chapapote. Y, mientras, leer, escuchar y callar. Cuando entras en un grupo numeroso de individuos con unos prejuicios y el grupo los jalea y los alimenta constantemente, la consecuencia está clara. Es una rueda de mierda que nos ha llevado a lo que tenemos hoy: Forocoches como el máximo exponente del activismo machista en la red.

Gif GRAVÍSIMO de una recopilación de un blog titulado “Los mejores gifs de TDS PTS en Forocoches”. TDS PTS es un meme a raíz de una foto ‘fake’ que circuló de un programa de ‘La ruleta de la suerte’, en la que había que rellenar las vocales. Significa, sí, “todas putas”.

Es posible que Gabriel Rufián haya sido el encargado de visibilizar aún más si cabe a Forocoches y de etiquetar un activismo político a sus usuarios desde su mención en el Congreso. Durante mucho tiempo fueron los del shurmano y :roto2:, los de las troleadas, unos jovencitos inofensivos que se divertían con los memes. Pero bajo la etiqueta, despectiva aunque inofensiva, de cuñados, se esconde algo más dañino. El último ejemplo ha sido Gaming Ladies, un evento organizado por una periodista especializada en videojuegos, Marina Amores, que contó con el beneplácito y las instalaciones de la empresa King y que solo permitía el acceso a mujeres. La compañía decidió cancelar el evento ante el acoso a Amores, las amenazas de reventar el encuentro y, en definitiva, la polémica generada.

No voy a extenderme en explicar por qué los espacios no mixtos, espacios seguros, son necesarios. Ellas ya lo han hecho mejor que yo, aquí o aquí. Solo cuatro apuntes. 1. Piden espacios solo para mujeres porque –sorpresa– el hecho de que puedan participar en igualdad de condiciones en un evento no quiere decir que el statu quo reinante, efectivamente, lo facilite: son décadas de hombres enfáticos, interrumpiendo, siendo paternalistas, minusvalorando. ¿Eso quiere decir que todos los hombres sean así? Pues no, guardemos el orgullo de macho herido. Eso quiere decir que hay una posibilidad real de que si se organiza un evento sobre mujeres y videojuegos mixto acaben monopolizando el discurso los hombres. Para alcanzar una equidad real no es suficiente dotar a todas las partes de recursos por igual, porque la situación de partida es desigual: esta imagen lo resume bien. 2. Una posibilidad muy real dado que el sector del ocio digital ha estado copado por una masculinidad podrida desde hace años. Pregúntale a cualquier chica qué tal lleva eso de jugar online con el micro abierto. A ver qué recibe, a ver cómo la tratan. 3. Es maravillosa la ironía de quejarte de que las mujeres piden un espacio seguro reventándolo para que sea inseguro. Es precisamente por gente como tú, imbécil. 4. Es maravilloso, en definitiva, que hombres blancos heterosexuales y, seguramente, de clase media, se sientan discriminados. Discriminados.

Movidas de este tipo son la punta del iceberg de un ambiente ya no machista, sino misógino, de puro odio a la mujer y a todo lo que –según ellos– representa. Creo que lo que mejor lo ilustra es contenido directamente extraído del foro. Ingenuo de mí, tecleé en Google “Forocoches misoginia” para buscar documentación que respaldara mi hipótesis. Como es obvio, los primeros resultados eran de forocoches.com.

Me llama la atención el hecho de usar el término “misoginia” y derivados para hacer una confesión falsa, una declaración que solo busca dar un puñetazo de mono en la mesa y proclamar el odio a todo un género bajo la apariencia de una fórmula. Nadie se expone a un linchamiento así porque sí. Si lo hacen, es evidente que es porque van a encontrar jaleos primitivos de manada furiosa, un apoyo sin fisuras. Es pura y dura espiral del silencio. Igual que el usuario Edgar16v sabía perfectamente que no iba a encontrar oposición con su plan de genio. No todos los hilos se dedican a incitar al odio. Está claro. En esos resultados hay críticas reales a la tendencia. Pero también está claro que la opinión mayoritaria, dominante, es la que es.

El último ejemplo. Hace tiempo di por Twitter con una chica que se quejaba de que le estaban llamando de todo en un hilo de Forocoches. La chica había cometido el terrible pecado de echarse una foto con Juan Carlos Monedero, fundador de Podemos. El 13% de los comentarios la atacaban directamente por “puta”, por “arrimarse al poder”, por “buscar un aprobado” y demás acusaciones. “Menuda follada tiene la guarra esa”, dice uno. El 17% simplemente calificaba la foto negativamente, sin centrarse en sus protagonistas, con adjetivos como “asco”, “lamentable” o “patético”. Recuerdo: es una foto de Monedero con una chica. El 7% de los participantes en el post alababan al político, llamándole “puto amo” y similares por inmortalizarse con una joven.

Nada que no me esperara. Pero lo que realmente me sorprendió fue el 36% de comentarios que atacaban a Monedero, ya sea acusándole de pedófilo, por sus pintas, su decisión de fotografiarse con una chica o por sus tendencias políticas. “Que un señor de cincuentaytantos años ande disfrazado de adolescente y dándoselas de chaval resulta un poco ridículo”, “a mí me daría vergüenza votar a un partido que invento un tío de esa edad, que viste como un adolescente pobre y va juntándose con niñas con cara de enfermo”. La referencia de Rufián a Forocoches en el Parlamento como una escisión de Ciudadanos no fue casual: aunque como en todo grupo de personas sin una organización estructurada hay pluralidad, el foro también huele a derecha. No sería esto noticia, desde luego, si no fuera por la especial violencia que ejercen, al menos los que se hacen oír más. Y si no fuera por los paralelismos con otros movimientos online de extrema derecha que han ayudado a Donald Trump a hacerse con el poder.

No estoy diciendo que Forocoches vaya a ser el impulsor de un nuevo movimiento filofascista que nos llevará a otros cuarenta años de oscuridad. Tienen que darse muchas circunstancias para que pase eso. No somos Estados Unidos, para lo bueno y para lo malo. Pero los parecidos son inquietantes. En este artículo imprescindible para todo el que sepa quién es Trump y quiera saber de dónde viene, Marcos Reguera describe en qué consiste la Alt Right, un movimiento juvenil “que aspira a reformular la extrema derecha” declarándose enemigo del feminismo y de la inmigración. Misóginos y racistas, sí, pero prefieren definirse como “políticamente incorrectos”. Explica Reguera que, si bien Trump no es un político Alt Right –porque Trump es solo lo que Trump quiera ser–, se ha apoyado en el fenómeno. Y que no son cuatro figuras mediáticas diciendo barbaridades, sino que encuentra su caldo de cultivo en los milenials estadounidenses, blancos y de clase media, a los que les prometieron el oro y el moro y que se encontraron con crisis, falta de oportunidades y paro. Se encontraron a través de fotos como 4chan, 8chan, /Pol/ o Reddit y fueron alimentándose entre ellos. Fueron convirtiendo esa frustración en una terapia virtual en la que alimentaban sus prejuicios, sus soluciones fáciles para problemas complejos, su insistente manía en señalar a los colectivos. Primero a través de los memes y las gracias, con un cierto “apoliticismo”. Muchos, asegura el autor, aprovecharon ese formato ágil y visual de difundir sus ideas para convertirse “en los actuales líderes de la Alt Right”.

¿Os suena la historia? Veo muchas similitudes entre el muchachito confuso que dice sentirse discriminado por Gaming Ladies y el forero estadounidense que publica un meme de Pepe The Frog, o ataca la “ideología de género” con una alusión a Rick y Morty. Es un denominador común ese lloriqueo de joven acomodado que ve como el movimiento feminista le quita sus privilegios de género. No tenemos Alt Right en España –todavía–, y es cierto que el desencanto milenial, en España, ha desembocado más en Podemos que en VOX, pero creo que caeríamos en el error si siguiéramos tomando a cientos de jóvenes con tendencias misóginas como “trols” que “tienen ganas de liarla”.  La palabra trol es una de esas blanqueadoras que sirve igual tanto para alguien que te lleva la contraria en Twitter como para alguien que te acosa durante semanas llamándote zorra por creer que existe la brecha salarial de género. A lo mejor no es lo mismo. Siempre que no cometan delitos de odio, supongo que a los de Forocoches les ampara la libertad de expresión. Desde luego, a nosotros también nos ampara la libertad de decir que nos van a tener enfrente. En Remontando sabemos muy bien de qué lado estamos.

Javier Martínez Written by:

Periodismo medioambiental, porque es necesario. De cualquier cosa, en realidad, si me dejan. Me encanta Pokémon y conservo cierta madurez emocional, todo a la vez. Estuve en infoLibre y en El Mundo de Málaga, y dirigí la puta locura de La Taberna Global.

3 Comments

  1. Ilario
    07/07/2017
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    La estrategia de crear polémica con el foro para viralizar la noticia y la web puede estar bien. Generalizar en un foro de libre pensamiento no.

  2. FurciCrisco
    13/07/2017
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    Y con todos los enormes y magníficos testículos se coge y se etiqueta a medio millón de usuarios de un foro. Retratados quedáis.

  3. Alberto
    13/07/2017
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    He visto el enlace en Forocoches. Prepárate que van a venir todos los machitos súper indignados a llamarte planchabragas.

    Me fascina que la gente casi haga ensayos sociológicos de un foro en el que hace tiempo que no quedan tres neuronas juntas. Cualquiera con un mínimo sentido común entra, ve el percal y no vuelve. Mientras tanto, los que quedan se retroalimentan en su misoginia, xenofobia y homofobia y al no ver opiniones contrarias, se creen «el auténtico punto de vista de la sociedad española». Increíble.

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