Este chat demuestra que el acoso a las mujeres es real

Tres amigas comentan entre ellas situaciones de acoso que han vivido. No es la excepción: es la norma. Es el día a día de todas las mujeres del mundo. Y este es solo un ejemplo más.

Son tres chicas. Veinteañeras. Hablan por un grupo de Telegram y de repente se dan cuenta de que tienen mil cosas en común: mil historias de acoso por la calle. Mil momentos en los que se sintieron totalmente desprotegidas frente a depravados que se creían con derecho a acosarlas por el simple hecho de ser mujeres jóvenes andando solas por la calle. Mil malditas veces en las que sintieron miedo. Y lo peor es que está totalmente normalizado.

Esta es una conversación real. Ha surgido casi de la nada. Una chica ha comentado un mal rato que pasó y el resto se ha lanzado a compartir los suyos: no están solas, aunque muchas veces lo han sentido. La muestra de ello es que seguramente la mayoría de mujeres que lean los mensajes no se sorprenderán en absoluto: ¿alguien conoce a alguna mujer que nunca haya sufrido una situación de acoso por la calle?

Lo extendido del fenómeno da muestra de algo muy preocupante: España tiene un problema con el acoso a las mujeres en la calle. Que no se esté al nivel de México o India (donde cada media hora es violada una mujer) no significa que no haya algo que no funciona bien: los hombres toman como normal gritar a mujeres por la calle… y no soportan si una de ellas se encara.

Una realidad macabra y silenciada: como la sufren todas, como es casi la tónica normal, a veces se olvida la denuncia. Las protagonistas de esta historia lo han vivido también. Han pasado miedo a responder a un hombre por no saber cómo iba a reaccionar. Y han visto cómo los hombres de su alrededor quitaban hierro al asunto: no sería para tanto. ¿La solución a esto? Fácil: al verse tomadas poco en serio, empezaron a contar cada vez que sufrían una situación de acoso. Y los demás (hombres) aprendieron a tomar conciencia de una situación ni mucho menos permisible.

Por privacidad, hemos cambiado el nombre del grupo y eliminado la identidad de las protagonistas. Absolutamente todo lo demás es tan real como la vida misma, aunque muchas preferirían que se tratara sólo de una película de terror. Juzguen ustedes mismos:

FOTO DE PORTADA: Pixabay

Sofía Ortega Written by:

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