Enseñar programación, tamagotchis y Pokémon: de esto hablamos en nuestro chat esta semana

De esto hemos hablado esta sema en nuestro chat. Pincha aquí y únete para hablar con más gente como tú: joven, con inquietudes, hasta las narices de la precariedad, con ganas de salir adelante. Remontamos.

Comenzamos la semana repasando los testamentos apócrifos en los que encontramos una versión no muy legítima historiográfica y religiosamente hablando, pero al menos sí bastante divertida sobre Jesucristo. Pasajes como uno en el que tiran de la oreja y riñen a Jesús cuando este se revuelve y dice: “bástete mirarme, mas no me toques”… nos flipan.

Posiblemente compartir pasajes de los testamentos apócrifos de la Biblia no es lo más millennial del mundo, pero es que la discusión provenía de un artículo de El Mundo publicado por Cayetana Álvarez de Toledo en el que se hacía una entrevista muy crítica con el islam. Nos planteamos algunos puntos del texto, los debatimos, pero no le dimos la mayor importancia dado el sesgo con el que estaba elaborada.

Luego nos preguntamos qué experiencias han llevado a cabo otros países para regular los precios de la vivienda en alquiler, dado lo encarecido que está últimamente el mercado en ciudades como Málaga, Madrid o Barcelona, y eso nos llevamos a hablar de la nueva burbuja inmobiliaria, a hacernos preguntas sobre la que vivimos hace casi una década, y después nos enteramos de que ahora nos llaman sinkies, según explica Europa Press, “parejas jóvenes sin hijos que trabajan pero que, cuando se combinan sus salarios, apenas ganan el equivalente a un ingreso único decente”.

 

Comentamos otros aspectos de la actualidad y nos detuvimos a reflexionar si es planteable enseñar programación en las escuelas. Yendo más allá de las clásicas competencias profesionales, hay que entender que la programación es el lenguaje de las máquinas, de las que cada vez dependemos más. Estuvimos de acuerdo en que la aplicación de un programa de estudios relacionado con programación tiene que ir de la mano de una profunda reforma del sistema educativo. Que la asignatura de Informática que ahora mismo se imparte en la ESO sirva para algo más que para enseñar PowerPoint, por ejemplo.

Nos emocionamos mucho cuando supimos que Bandai iba a lanzar una aplicación para teléfonos móviles de Tamagotchi y rememoramos cuáles fueron nuestras primeras mascotas virtuales. Reivindicamos el origen de Digimon en un tamagotchi y llegó la comparación inevitable entre esta serie y el anime y la saga de Pokémon. Nos pusimos bien nostálgicos. Pues como siempre.

Remontando Written by:

Be First to Comment

¡Participa!